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Ajo morado de las Pedroñeras

Ajo morado de las Pedroñeras
Disponibilidad del producto:   En stock
El Ajo morado de las Pedroñeras crece adaptado a unas condiciones climatológicas y de suelo que le otorgan su calidad mundial reconocida.

Este ajo pertenece a la variedad “Morado de Cuenca” y goza de Indicación Geográfica Protegida.

El ajo morado de las Pedroñeras se ha adaptado perfectamente a las condiciones climáticas y de suelo en la zona donde se cultiva y que le otorga esa calidad única que lo reconoce como uno de los mejores ajos del mundo. El medio físico donde se cultiva hace que presente unas diferencias fisiológicas y morfológicas frente a la variedad a la que pertenece. Es una variedad de maduración semitardía o tardía y su desarrollo es mediano o largo siendo de 190 días aproximadamente en condiciones normales de siembra y cultivo.

El ajo morado de las Pedroñeras presenta un bulbo o cabeza de forma redonda o esférica de tamaño medio con túnicas externas que lo tiñen de color blanco o poco tintado con estrías. Las túnicas internas que dan protección a los dientes presentan un color violeta o morado intenso que caracterizan a la variedad y también presentan estrías. Los dientes tienen un tamaño entre pequeño y mediano con forma de media luna y un color en su carne de tono blanco amarillento.

 

Historia y origen del ajo

Desde hace más de 5000 años se ha utilizado como alimento, medicina, afrodisiaco o para pociones mágicas. El ajo protegía del ojo diabólico, se colgaba en las puertas de los habitantes de la edad media para protegerlos, dio fuerza y coraje a los atletas y guerreros griegos, protegía a las doncellas y a las mujeres embarazadas de las ninfas del mal y se frotaba en los marcos de las puertas para mantener a los vampiros sedientos de sangre alejados. El ajo colgando del cuello protegía de los afilados cuernos de un toro, alejaba a las brujas locales y a la peste negra, también impedía que nos adelantasen en carreras a caballo.

El ajo logró difundirse en las tradiciones culinarias de muchas civilizaciones del mundo. Su andadura comenzó en Asia, siendo cultivado durante el Neolítico, se extendió a Oriente Medio y el Norte de África en el 3000 a.C. lo que le permitió llegar rápidamente a Europa.

Al ofrecer un valor nutricional único y una amplia de beneficios medicinales esta planta fue rápidamente identificada como un don natural de la naturaleza y hoy en día existen gran número de variedades cultivadas de forma selectiva en todo el mundo, siendo el ajo morado de las Pedroñeras claro ejemplo de ello.

El origen del ajo se sitúa en Asia occidental y central. Esta planta fue identificada por los indios que la domesticaron hace unos 6000 años. En el 3000 a. C los comerciantes introdujeron el ajo a los imperios babilonios y asirios que adoraron esta planta extendiéndola por las civilizaciones vecinas. Los registros más importantes de aquella época provienen de Egipto. En el interior de la tumba del faraón Tutankamón el ajo se colocó en diversas vasijas de barro y varios de ellos fueron modelados en forma de bulbos de ajo.

La llegada del ajo a la antigua Roma y Grecia incrementó notablemente su popularidad. Por aquel entonces se usaba para casi todo, desde alimento medicinal a rituales religiosos y superstición. En Asia era más apreciado como ingrediente medicinal que como planta comestible. Así la veían los Budistas que entre el siglo primero y el X d.C. evitaban su consumo. Hoy en día el ajo representa uno de los aromas más populares del sur de Asia junto a la cebolla o el jengibre.

Uno de los momentos más influyentes en la historia de ajo sucedió durante la expansión del dominio musulmán a través de Oriente Medio y Europa del Este. Esto permitió la difusión de ajo en Europa central y occidental, donde fue recibido como un excelente remedio médico. Los libros de medicina de la década de 1660 lo describieron como una excelente cura para la peste y la viruela. Un famoso químico y microbiólogo demostró en 1858 que el ajo podría matar los gérmenes, lo que reduce en gran medida la posibilidad de infección de la herida. Debido a estos resultados, se utilizó ampliamente el ajo como una cura antiséptica y la disentería durante las dos guerras mundiales.

 

Propiedades y beneficios del Ajo Morado de las Pedroñeras

Es sin duda uno de los remedios naturales con mayores propiedades medicinales demostradas, entre estas:

  • Es diurético, estimulante y expectorante, elimina residuos del organismo, sus enzimas favorecen la síntesis de ácidos grasos y ayuda a reducir el colesterol LDL.
  • Estimula las mucosas gastrointestinales.
  • Es desinfectante y descongestionante ya que aumentan las secreciones bronquiales.
  • Su consumo aumenta el diámetro de pequeños vasos sanguíneos, capilares y arteriolas por lo que la sangre fluye con más facilidad y disminuye la presión arterial.
  • Su alto contenido en fósforo y azufre lo convierte en un sedante natural para personas nerviosas.
Miércoles, 11 Mayo 2016
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Javier Aldecoa Larrazabal

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